top1 (2K) top2 (1K) top3 (3K)
top4 (3K) top5 (4K) top6 (11K)
top7 (4K) top8 (3K) top9 (10K)
top10icon (5K) sp (1K)
sp (1K) sp (1K) sp (1K)
sp (1K) sp (1K)
sp (1K)hojita (1K)sp (1K)Mapa e itinerario
sp (1K)
sp (1K) sp (1K) sp (1K)
sp (1K) sp (1K)
sp (1K) sp (1K) sp (1K)
sp (1K) 17 Marzo 2008: El empinado Oportosp (1K)
sp (1K)hojita (1K)sp (1K)Crónica de la jornada
sp (1K)
sp (1K) sp (1K) sp (1K)
sp (1K) Nos levantamos a las 9 de la mañana (hora española, por eso de variar algo el inicio de crónica). Desayunamos en el alojamiento en el que hemos dormido, un desayuno sencillo pero delicioso, café, zumo, panes, mermeladas y unos croissants que han sido horneados esa misma mañana por la portuguesa que nos lo sirve.

Volvemos a la habitación, terminamos de coger lo necesario para recorrer todos los rincones de esta empinada ciudad y salimos armados con cámara, mapas y guía turística. El día “parece” soleado.

Salimos de la pensión, estamos situados en la zona de Clerigos-Cedofeitia y al primer sitio que nos dirigimos por proximidad es a la iglesia dos Clérigos, cuya torre es un faro que atrae irresistiblemente todas las miradas, constituye uno de los emblemas más firmes de la ciudad, obra maestra de Nicolás Nasoni. Como norma general los turísticas se dirigen directamente a la torre olvidando la iglesia que con un altar mayor en mármol estilo Luis XV te deja realmente boquiabierto por su belleza. No podemos visitarlo debido a que todavía no esta abierta, con lo que nos aventuramos a patear la zona dejándonos claro que esa iglesia y esa torre hay que conseguir visitarlas.

Nos dirigimos al Jardim Joao Chagas Oporto, Jardín Joao Charga, conocido como el Campo dos Mártires, tranquilo parque atravesado por el tranvía, lugar donde relajarse y disfrutar de un apacible y tranquilo paisaje.

Pasamos el Palacio de Justicia y llegamos al Hospital de Santo António, , torcemos al llegar a la Antigua Académia Politécnica, edificio de 1807, hoy es la Facultad de Ciencias y alberga en su interior el Museo de Historia Natural.

Así, vamos saliendo de nuestro triangular paseo y llegamos a la Praza Gomes Teixeira, donde podemos ver un curioso conjunto barroco formado por la iglesia dos Carmelitas y por la iglesia da Ordem Terceira do Carmo Oporto, Dos Carmelitas y Da Orden, curiosa plaza en la que nos sorprenden estas dos construcciones al tratarse de dos iglesias totalmente adosadas.

Seguimos por la derecha del Carmo para llegar a la Plaza de Dom Carlos Alberto y desde allí coger la comercial Rua de Cedofeita hasta la iglesia que da nombre al barrio, la iglesia de Sâo Martinho de Cedofeita, belleza del Románico del siglo XII, se trata del templo más antiguo de la ciudad, lo que parecía un agradable y tranquilo paseo, empieza a convertirse en un largo y pesado caminar, cuando llegamos descubrimos un edificio que no oculta su origen rural. En mitad de una plazuela o pseudoparque se levanta este edifico que contrasta notablemente con todo lo que le rodea y que nos hace meditar en la evolución de este tipo de edificaciones. No sabemos hasta que punto merece la pena llegar hasta allí para verlo.

Lo peor esta por venir. Desde la pequeña iglesia hasta la Plaza de la República un largo caminar en constante ascensión, autentico rompe-piernas, nos está esperando.

La Plaza de la República está presidida por el Cuartel General, allí vemos como el protagonista de toda fotografía turística es un soldado que pasa sus días paseando de garita a garita puestas a la puerta de este edificio. Por respeto a su persona no le hacemos la foto y sin darle mayor importancia que la que tiene este tipo de practica marcial nos dirigimos por la derecha de este edificio a lo que si es verdaderamente la protagonista de esta zona, y que se encuentra a espaldas, la iglesia da Lapa, según se dice es la iglesia más “querida” por los portuenses.

Nos dirigimos hacia la zona de Santa Catarina, no sin antés volver a la Plaza de la República para sentarnos 10 minutos en sus parques para tomar aliento. Estamos descubriendo que Oporto tiene tantas cuestas como belleza esconden sus calles.

Después del merecido descanso y de saciar nuestra sed seguimos nuestra excursión, para dirigirnos a la Estacâo de Trindade. En este trayecto las nubes que llevan algún tiempo cubriéndonos deciden recordarnos que están ahí, y comienza a caer una fina pero molesta lluvia, cuando llegamos a nuestro destino la lluvia se ha hecho más intensa y nos vemos obligados a refugiarnos en una cafetería hasta que pase el chaparrón, allí aprovechamos para tomar unos lanche deliciosos y una coca-cola (1,15€ por cabeza). Aquí descubrimos que hay lanches más ricos y más rellenos que los de Viseu.

Son entorno a las 10:30 horas de la mañana y el chaparrón ha pasado mientras. Llegamos a la iglesia da Trindade, edificio de gran belleza, eclipsada por la inmensidad de los edificios que la rodean.

Avanzamos para llegar a la Praza da Liberdade, esta ya la conocemos, debido a que en el día anterior comimos en ella, en esta plaza rodeada de belleza. Observamos en sus laterales que abundan los caserones pétreos, con esquineras cupuladas. La plaza está presidida por la Cámara Municipal y su torre, clara competidora de la torre de los Clérigos en la panorámica de la ciudad.

Subimos hacia la zona mas comercial de Oporto llegando hasta la calle peatonal de Santa Catarina Rua Santa Catarina. Larga y bulliciosa calle, rodeada de tiendas, pastelerías y cafés, edificios modernistas, eclécticos y racionalistas van quedando atrás y nos sirven de antesala para llegar hasta la Capela das Almas y su bella fachada forrada de azulejos Capela Das Almas.

Volvemos sobre nuestros pasos por la rua Santa Catariana. Llegamos así a la Praça da Batalha, donde se alza la iglesia do Terço o do Rosario Ordem do Terco, Oporto, iniciada en 1759 y con fachada rococó precedida de una bella escalinata.

Vuelve a chispear. Esta nube a decidido no dejarnos visitar tranquilos esta ciudad. Comenzamos a bajar la larga y empinada Rua 31 Janeiro, a mitad de esta calle tenemos que refugiarnos bajo un tejadillo porque la lluvía se hace mas intensa y constante, esperemos de nuevo a que pare para continuar, nos decimos, bonita ilusión la nuestra!!!

Después de esperar un ratillo, aunque no ha parado de llover decidimos aligerar el paso y llegar hasta la Estaçâo del ferrocarril de Sâo Bento que se situa al final de la calle.

Después de una carrerita para intentar mojarnos lo menos posible nos adentramos en este edificio de 1915, y que en su interior guarda riquísimos azulejos que plasman episodios históricos y costumbristas Estación Ferrocarril de Sao Bento. Se denota una gran belleza aunue alguna de las paredes están tapadas con una especie de plástico, suponemos que estarían limpiando o restaurando los azulejos.

Al salir de la estación, sigue lloviendo auque con menos intensidad. Nos dirigimos hacia el alojamiento para coger la chaqueta impermeable. Pasamos de lejos la iglesia de Santo Ildefonso que es la única que nos queda por ver para concluir lo que podríamos denominar como “la ruta de los azulejos” y a buen paso dejamos atrás la estación.

Bajo el resguardo de nuestra habitación buscamos en la guía un sitio donde comer, nos damos nuestro tiempo para elegir, el seleccionado ha sido; La Abadía.

Salimos de nuevo, ahora prácticamente ni llueve. Pasados 100 metros comienza a diluviar. Nos refugiamos bajo el toldo de una pequeña frutería junto a algún que otro portugués. Viendo que no tiene pinta de para decidimos ir de toldo en toldo … y tiro porque me toca … hasta encontrarnos con el bendito todo a 100 de los chinos. Compramos un paraguas por 2.50€, lo que denota calidad, durabilidad y una fiabilidad a prueba de diluvios.

El caso es que su función la hace, aunque ya se sabe … según salimos de la tienda ya llueve bastante menos. En pocos minutos recorremos los poco más de 400 metros que nos separan de la Rua Ateneu Comercial, 22-24 Restaurante Abadia, Oporto, lugar donde está el restaurante.

Entramos en un gran restaurante de dos plantas y con amplísimos salones, allí degustamos una especie de saladitos-croquetas, luego pedimos un chuletón para dos que nos presentan en una bandeja metálica con brasas debajo para que no pierda temperatura y dos bandejas mas; una de patatas fritas (deliciosas) y otra de arroz blanco, al parecer es la típica guarnición en este país. Junto con el pan, y la ensalada nos sirve de copiosa y abundante comida. Para los postres degustamos un típico dulce portugués baba do camelo, es una especie de mezcla de leche condensada con caramelo, pero nada empalagoso, merece la pena probarlo. Cafetito y ... siesta? Ah no!!! Siesta no!!! Todavía nos queda terminar de ver Oporto, tenemos pendiente el barrio viejo, la mitad lo vimos el día anterior, la parte de la Ribera, los puentes ... todavía hay cosas pendientes.

Así que volvemos a enfundarnos en nuestros chubasqueros y seguimos nuestro paseo, ahora parece que ha dejado de llover.

Nos dirigimos a acabar los deberes pendientes, así que cansados y con dolor de pies, nos vamos a la Torre dos Cléricos Torre dos Clerigos. Sin prisas pero sin pausas subimos los 225 escalones que hay para llegar a lo alto de sus 75,6 metros, no sin antes pagar los 3€ correspondientes.

La vista que nos ofrece es realmente impresionante y va ganando en matices según se va ganando altura, Oporto es bonito lo mires por donde lo mires, Desde lo más alto visualizamos todos y cada uno de los monumentos y zonas que hemos visto o visitaremos durante el día de hoy Vistas Torre Dos Clerigos.

Seguimos nuestro camino hacia La Sé, chispea de nuevo, nos estamos acercando al barrio viejo de Oporto, el más empinado y escarpado, el más difícil de patear, estamos cansados, se va notando, nuestro ritmo cada vez es más lento, pero todavía nos queda mucho tiempo para verlo todo.

Llegamos a la plaza de la Catedral allí tenemos ante nosotros una plaza repleta de detalles, se alza la almenada torre da Calçada de Dom Pedro Pitôes, un pelourinho neopombalino de columna salomónica y el monumento ecuestre a Vimara Pérez .

Decidimos introducirnos de lleno en el barrio viejo, para ello, nada mejor que perdernos por sus angostas ruas gremiales con casas viejas destripadas, medianeras de uralita, tendederos repletos de ropa mojada, tejas planas y ventanas de guillotina inglesia; aquí está el Oporto bucólico que no podíamos perdernos Barrio Alto, Oporto.

Bajamos una inclinada y gran escalera para llegar a la Iglesia de Säo Lourenço, mas conocida como “dos Grilos” donde tenemos otro mirador, desde el observamos una bonita y entrañable vista del Duero.

Desde aquí y si no se quiere descender tan tortuosas calles es posible dirigirse al funicular dos Guindais que ayuda a que el paseo sea más cómodo. Decidimos no hacer uso de este funicular para continuar nuestro divagar por callejuelas tan decrepitas como encantadoras.

Llegamos a la parte baja, con un chispear constante, vamos hasta la ribera pasando por la Casa do Infante, nos sentamos a tomar un café. Cuando volvemos a nuestro caminar ha parado de llover y brilla el sol.

Nos dirigimos a ver la vieja Bolsa do Comercio conectada directamente con la Casa de la Moneda. Cerca encontramos la iglesia de Sâo Francisco, que presenta una estructura bajo-medieval con sus tres naves.

Sigue haciendo sol y es un momento propicio para sacar unas buenas fotos de toda esa zona que hemos tenido que recorrer bajo el paraguas, así que nos armamos de valor y nos dirigimos de nuevo hacia el Barrio Viejo para subir sus empinadas calles y escaleras, con lo que volviendo sobre nuestros pasos volvemos hacer el recorrido hasta llegar a La Sé Se, Oporto.

La Estación de Sâo Bento, la Rua 31 Janeiro Rua 31 Janeiro, Oporto, la Rua Santa Catarina, a esta hora de la tarde, se presentan todavía mas bulliciosa bajo el sol de media tarde. Entramos en el famoso café Majestic Cafe Majestic, Oporto, hay tanta gente que para conseguir mesa habría que esperar bastante rato, con lo que decidimos irnos a otro café cercano, tomamos café, zumo y lanche.

Hemos acabado nuestra visita, decidimos pasear un poco más por Aliados, por Clérigos Torre dos Clerigos, por Campo do Martires y así poco a poco irnos acercando a la pensión.

Pasamos por el parking donde tenemos la moto, aprovechamos para comprobar el aceite, todo esta perfecto, vamos pequeña hoy te hemos dejado descansar, pero mañana tenemos que volver a galopar por estas tierras lusas que tan buena sensación nos están dejando.

Volvemos a la habitación, solo queremos ducha caliente, un poquito de tele y cena rápida en la pensión. Estamos cansados, las cuestas de Oporto son duras.


* Se puede acceder a todas las fotografías del día desde el menú superior.

sp (1K)
sp (1K) firefox (1K)
resolution (1K)
sp (1K)
sp (1K) links moterosViajero nº sp (1K)
sp (1K) sp (1K) sp (1K)

sp (1K)
sp (1K)
sp (1K)hotel (1K)sp (1K)Documento creado en Noviembre del 2007
sp (1K)sp (1K)Esta página pertenece a: Blue Noise, viajes en moto
sp (1K)Viaje a Lusitania - Portugal 2008 :: sttraping :: 2008
sp (1K)Web optimizada para Mozilla Firefox 1.5 o superior
sp (1K)
sp (1K)
sp (1K)
sp (1K)
©2007-2008 Blue Noise Viaje en moto a Portugal, All rights reserved :: http://www.blue-noise.org